¿Maquinaría imprescindible para montar tu propio mobiliario? pues no dudes en comprar estos tornos baratos, que facilitarán tu trabajo enormemente, permitiéndote consumar tu ideas para un mobiliario de madera o metal con precisión milimétrica. También podrás añadir un toque rústico a tu vivienda si consigues un torno de alfarería para elaborar vasijas de este material, y así dialogas con zonas del pasado más remoto de la Humanidad.

Pues la existencia del torno de alfarero o la rueda de alfarero (como también se le conoce) está ya documentada en el cuarto milenio antes de Cristo, y la expansión de su empleo por el litoral mediterráneo occidental se localiza entre los siglos VIII y VI antes de Cristo, en las colonias comerciales de los fenicios y los griegos. En la península ibérica aparecen sobre el siglo III antes de Cristo, tras la dominación romana. Unos siglos después, ya en el 500 después de Cristo, arribaría a los pueblos germánicos centroeuropeos.

Antes de la adición del motor eléctrico moderno, se identifican dos tipos principales de tornos de alfarero: la torneta (también torno de mano o torno lento); y el torno rápido, que se impulsa con el pie, permitiendo al alfarero moldear la arcilla con ambas manos.