Está demostrado por varias investigaciones desarrolladas incluso a modo de sombrilla en diferentes países y contextos, que el trastorno de ansiedad tiene sus raíces en aquellos problemas originados por dificultades económicas, falta de dinero, dificultades en el ámbito familiar o complicaciones con la salud.

 

De igual forma, todos aseguran que la vía más segura para salir de estos trastornos sin grandes consecuencias, es buscar ayuda profesional, pues cuando son leves la persona puede vivir con ellos, o incluso lidiar y minimizarlos hasta llegar a cero, pero cuando el trastorno es ya más fuerte, tiene una permanencia en el tiempo o se agudiza y atenta contra la salud mental de la persona, lo más recomendable es asistir a un profesional en estas materias que nos pueda ayudar, o poner un tratamiento adecuado.

 

Una vez que estamos en la consulta, el especialista lo primero que hará es una entrevista para determinar cuáles son los factores que más nos están afectando y que por tanto agudizan ese estado de ansiedad y en función de ello planificará un grupo de citas a las que debemos asistir siempre.

 

Por graves que sean los problemas monetarios, familiares o de salud, estar tranquilos mentalmente nos ayudará a desarrollarnos mejor, incluso a buscar soluciones para esos propios problemas.